Antonio Utrera: El Cerdo y la Gallina

 

Antonio Utrera perfilEl cerdo y la Gallina

Esta semana ha tenido lugar una interesante jornada técnica a cargo del profesor del IE Business School y experto en Family Premium José Luis Jiménez Guajardo-Fajardo. El tema: reivindicar la importancia de la empresa familiar.

El profesor Jiménez nos presentó los datos de un estudio realizado a 2.423 empresas familiares cotizadas de todo el mundo. Las principales ideas son:

Las empresas familiares aportan a sus accionistas más rentabilidad y son más solventes. Si usted hubiera invertido en el periodo 2001-2010 en una  familiar cotizada hubiera obtenido 3.500 € versus 2.200 € si lo hubiera hecho en una cotizada.

Empresa familiar no es sinónimo de pequeño tamaño; son empresas familiares grandísimas compañías como L’Oreal, Audi, Ferragamo, Ikea o Inditex.

Un 27% de las empresas europeas cotizadas de más de 50 millones de euros de capitalización bursátil es familiar. En Italia y Francia el porcentaje se eleva por encima del 50%, en España representan el 41%.

Las familiares cotizadas reúnen lo mejor de ambos mundos: a) Compromiso y motivación; visión de largo plazo vinculada a la propiedad familiar  b) Transparencia, rigor y liquidez que aporta estar en los mercados financieros.

Otro dato curioso es el de la presencia o no del fundador en la compañía; los datos del estudio ponen de manifiesto que aquellas empresas familiares en las que no está presente el fundador son más rentables. Es decir, en la mayoría de los casos el fundador tiene la visión, visión que se ve reforzada por una transición hacia la segunda generación (más preparada) y que suele dar un salto cualitativo y cuantitativo al proyecto empresarial.

En resumen, reivindiquemos la empresa familiar, sin lugar a dudas hay muchas áreas de mejora -especialmente aquellas empresas que no se someten al rigor del control de los mercados al cotizar en los mercados financieros- pero en la medida en que se avance en transparencia, mejor management y estando bien asesoradas son pieza fundamental de nuestra estructura empresarial y en mi opinión, no están suficientemente valoradas (no tienen tanto glamour). Pero desde luego su elemento diferencial es que son más comprometidas.

Existe un cuento del cerdo y la gallina, cuando ambos fueron invitados a un desayuno; el cerdo se sentía bastante mal, no quería participar, la gallina por su parte muy contenta lo incitaba a que fueran, pues sabía que el desayuno sería de lo mejor. Ante su insistencia el cerdo le preguntó, ¿sabes por qué nos invitan?, porque somos el desayuno, pero con la diferencia en que tú estás involucrada en cambio yo estoy comprometido, el desayuno consiste en huevos con bacon…

Antonio Utrera Conejo es economista

Socio de Daniel Pastor Asociados

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